Nuestro Carisma: Espiritualidad Seria

Nuestro Carisma: Espiritualidad Seria

Un elemento característico es el hecho de que la nuestra es una “espiritualidad seria (‘no sensiblera’), como se ve, por ejemplo, en el hecho de que practicamos los Ejercicios Espirituales ignacianos”. La Iglesia recomienda vivamente la práctica de estos ejercicios a todos los cristianos con el fin de ordenar la propia vida según Dios. También, esta espiritualidad seria se manifiesta en el hecho de que nos formamos según la doctrina de los grandes maestros de la vida espiritual como San Juan de la Cruz y otros, y no según espiritualidades vacías que son atrayentes porque están de moda.